Te han subido el sueldo y, aun así, el carro del sábado cuesta más que el del año pasado y el día 25 sigue apretando igual. El poder adquisitivo mide exactamente esa distancia: no cuánto cobras, sino cuántas cosas compras con lo que cobras. Aquí tienes la cuenta, con los números hechos, para saber si tu subida fue real o solo un número más grande.
Qué es el poder adquisitivo y por qué tu nómina no te lo dice
Tu nómina está en euros; tu vida, en carros de la compra, recibos de luz y cuotas. Entre esas dos monedas hay un tipo de cambio que se mueve cada mes y que nadie te comunica por correo.
Por eso una subida del 3 % puede ser una bajada: si lo que compras sube más que lo que ingresas, pierdes poder adquisitivo aunque la nómina sea mayor.
La primera vez que me subieron el sueldo en el periódico lo celebré con una cena que aún recuerdo. Seis meses después seguía haciendo los mismos malabares el día 25. Tardé en entenderlo: no me habían subido el sueldo, me habían frenado la caída.
La cuenta real: se divide, no se resta
Casi todos restamos: «me suben un 3 %, los precios suben un 4 %, pierdo un 1 %». Está casi bien. La operación exacta es una división:
(1 + tu subida) dividido entre (1 + tu inflación), menos 1.
Ejemplo propio, con números redondos para la calculadora. Pongamos 1.500 euros netos al mes: una subida del 3 % te deja en 1.545. Para comprar lo mismo que antes, con una inflación del 4 %, necesitarías 1.500 × 1,04 = 1.560 euros. Te faltan 15 euros al mes, 180 al año. En porcentaje, 1.545 ÷ 1.560 − 1 = −0,96 %, frente al −1 % que decía la resta. Cuatro centésimas de diferencia: por eso la resta se usa tanto y no pasa nada.
La regla fácil deja de valer cuando las cifras son grandes: con una subida del 10 % y una inflación del 20 %, la resta dice −10 % y la división, −8,33 %. Punto y medio largo de diferencia entre lo que crees que pierdes y lo que pierdes de verdad; sobre 18.000 euros al año, unos 300 euros. Ahí ya conviene coger la calculadora.
Tu inflación no es la media que sale en las noticias
El dato del telediario es una media ponderada de una cesta estándar. Tu cesta no es esa: si vives de alquiler, la vivienda pesa muchísimo más en tu presupuesto que en la media.
Otra cuenta propia. Gastas 1.500 euros al mes, de los cuales 700 son de alquiler. Te suben el alquiler un 6 % y todo lo demás un 2 %. Tu cesta pasa a costar 700 × 1,06 + 800 × 1,02 = 742 + 816 = 1.558 euros. Tu inflación personal es del 3,87 %, casi el doble de ese 2 % que te tranquilizaba. Contra ese 3,87 % tienes que medir tu subida.
Yo guardo los tickets del súper desde hace años: es el único dato de precios que nadie me puede discutir, porque lo he pagado yo. Cuatro tickets de compra grande del año pasado y cuatro de este te dan tu inflación de alimentación.
Aquí está el límite donde la regla general se rompe: si tu mayor gasto es una hipoteca a tipo fijo, la inflación juega a tu favor en ese renglón. La cuota no se mueve, tu sueldo nominal sí, y tu inflación personal en esa línea es cero. Misma cesta oficial, dos vecinos con resultados opuestos.
Bruto, neto y el mito del tramo
La trampa que más veces me he encontrado al medir el poder adquisitivo de alguien: comparar una subida en bruto con unos precios que pagas en neto. Lo que llega a la cuenta, tras cotizaciones y retención, es menos de lo que decía la carta.
Otra cuenta propia, ahora en bruto. De cada 100 euros de subida, con un tipo marginal de retención del 30 % y un 6 % de cotizaciones, a la cuenta te llegan 64. Y el sueldo que ya tenías no soporta ese 30 % marginal, sino un tipo medio más bajo, así que la subida se encoge por el camino: si cobrabas 24.000 brutos y te llegaban 18.700 netos, un 3 % son 720 euros brutos y unos 460 netos, es decir, un 2,5 % escaso de subida real. Compara siempre neto con neto.
Y el mito que más dinero le ha costado a la gente que conozco: subir de tramo no hace que cobres menos. El IRPF es progresivo por tramos, el tipo más alto se aplica solo a los euros que pasan el umbral, nunca a todo el sueldo. Mi hermano, fontanero, estuvo a punto de rechazar un contrato mejor porque alguien le dijo en un bar que iba a cobrar menos. Una tarde con un papel y un boli hasta que lo vio. Firmó.
El mes en el que entra la subida también cuenta
Te comunican una subida del 3 % «para este año», pero se aplica desde abril. Habrás cobrado tres meses con el sueldo viejo y nueve con el nuevo.
La cuenta, con las cifras de antes y doce pagas: 3 × 1.500 + 9 × 1.545 = 4.500 + 13.905 = 18.405 euros, frente a los 18.000 del año anterior. Tu subida efectiva del año ha sido del 2,25 %, no del 3 %.
El año siguiente cobrarás el 3 % entero, pero ese trozo perdido no vuelve. Con atrasos desde enero no pierdes nada: por eso la pregunta no es cuánto suben, sino desde qué mes.
Preguntas frecuentes
¿Con qué dato de inflación comparo mi subida? Con el tuyo, y siempre de la fecha de revisión a esa misma fecha del año anterior. Si mezclas meses distintos te comes la estacionalidad y el número no vale nada: el recibo de la luz de enero contra el de julio no dice nada de los precios. Compara enero con enero aunque te toque rebuscar en el correo.
¿La subida tiene que igualar a la inflación para no perder? Sí, y en neto. Lo que casi nadie mira es lo que pasa al encadenar años: tres ejercicios seguidos con un 2 % de subida frente a un 4 % de inflación no son tres pellizcos que se olvidan, son un 5,66 % de poder adquisitivo menos, y para volver al punto de partida necesitarías después una subida real del 6 %.
¿Y si la empresa no sube nada? Entonces la pérdida es exactamente tu inflación personal, y conviene ponerle cifra antes de sentarte a negociar. Llegar con «entre el alquiler y el resto de mi cesta me han subido un 3,87 %, aquí está el cálculo» funciona mejor que llegar con «la vida está carísima». Lo segundo se discute; lo primero, no.
Puntos clave
- El poder adquisitivo no es lo que cobras, sino lo que compras con ello.
- La cuenta exacta es dividir (1 + subida) entre (1 + inflación) y restar 1.
- Pondera tu cesta: con 700 de alquiler sobre 1.500 de gasto, un 6 % en el alquiler y un 2 % en el resto dan un 3,87 % de inflación personal.
- Compara neto con neto y pierde el miedo al tramo: el tipo alto solo se aplica a los euros que pasan el umbral.
- Pregunta desde qué mes se aplica: un 3 % que entra en abril es un 2,25 % ese año.


